Critica social

FOL, PSTU y MTR Cuba: cuáles son las organizaciones acusadas por los incidentes frente al Congreso

No fueron más de 60 personas. Un centenar si se suman los desprevenidos que ante las circunstancias se sumaron al espiral de violencia desatado cuando un grupúsculo, alrededor de las 15 de este viernes, se abalanzó con una lluvia de piedras, fuego, botellazos y bombas de pintura contra el Congreso que trataba el acuerdo con el FMI, el día que agrupaciones de Izquierda protestaban por lo mismo.

Fueron un par de horas con una escalada de violencia que generó hasta las sospechas de dirigentes históricos de las «orgas», siempre predispuestos a la conspiración como atentos a las infiltraciones. En el medio de los disturbios, desde el Gobierno porteño apuntaron a tres organizaciones -¿o meros sellos?- que quedaron en el medio del escenario de la violencia desatada: fueron el FOL, el PSTU y el MTR Cuba.

El Congreso no se encontraba vallado por decisión del Gobierno nacional. Y eso permitió que los incidentes, que empezaron en la puerta principal del edificio histórico, escalaran con velocidad, ante cierta pasividad policial que quedó varada en un conflicto jurisdiccional.

Lluvia de pedradas -algunas muy puntuales como al despacho de Cristina Kirchner-, globos de pintura contra la fachada, contenedores y basureros incendiados y bombas molotov para reaccionar contra la Policía. Todo apareció en minutos y como precisa coordinación, a tiempo del inicio del debate. Muchas caras tapadas, capuchas y pasamontañas.

Un escenario que retrotrajo el recuerdo del «Gordo Mortero» y las imágenes del desborde en el mismo lugar, durante el gobierno de Mauricio Macri, en diciembre de 2017. Ahora la fotografía del dramatismo fue la de un policía tomado por el fuego de una molotov improvisada por la violencia manifestante. Y en el medio, siglas políticas. Algunas, las mismas.

Un video difundido por las autoridades porteñas muestra quienes literalmente le aportaron las llamas al conflicto. Son del MTR, Movimiento Teresa Rodríguez, un sello nacido en los piquetes de los noventa pero radicalizado en los últimos tiempos. Lleva el nombre de una dirigente piquetera asesinada por la represión en Plaza Huincul, Neuquén.

De allí, se apunta a un grupo -como una mamushka de siglas-. Se trata, específicamente del MTR CUBA.

El fuego del MTR y el sello del «Gordo Mortero»

MTR CUBA juega a mencionar a la isla de régimen castrista, pero en rigor es un acrónimo que alude a «Coordinadora de Unidad Barrial» del Teresa Rodríguez, compuesto con las dos primeras letras de la última palabra, para completar la alusión ideológica al país.

La agrupación acumula en los últimos tiempos, un tendal de protestas que terminan en acciones vandálicas y de una violencia singular. Y que se radicalizaron desde la asunción de Juan Zabaleta como ministro de Desarrollo Social.

Tiran piedras y de fondo, las banderas tras el humo. Foto Juano Tesone

Por caso, militantes del MTR entraron y vandalizaron la sede de ese ministerio en octubre de 2021. Fue con una metodología similar: incendiaron gomas en la puerta del edificio, atacaron a dos personas que trabajan en la recepción y tiraron -en lugar de pintura- bolsas de polenta. Todo terminó con tres detenidos.

Ya había participado de marchas con consignas contra las políticas vinculadas al Fondo. «Rechazamos el ajuste estructural y las alternativas de derecha como respuesta a la crisis», fue una de las proclamas que levantaron en septiembre pasado, articulando con otras organizaciones sociales más tradicionales como el Polo Obrero o el Partido de Trabajadores Socialistas (PTS). Entonces reclamaron el aumento del salario mínimo frente a la Casa Rosada.

Justamente, la marcha con incidentes de este jueves fue la reaparición de una escisión del PTS: el PTSU -que agrega «Unidos» a la sigla-, que es el sello que hizo famoso a Sebastián Romero, el «Gordo Mortero» que improvisó un arma casera que lanzaba explosivos desde la plaza del Congreso.

Ahora, las imágenes capturaron el regreso de las banderas del PSTU en rojo y con la sigla en amarillo -como la remera del infame militante petardista-. Y los investigadores de los incidentes tienen detectado cómo un grupo de esos militantes se desprenden de la manifestación para agitar el clima.

La lista de incidentes protagonizados por MTR CUBa incluye un intento de toma de la Municipalidad de Lomas de Zamora. Fue en agosto pasado, en una protesta contra Martín Insaurralde, antes de que saltara al gabinete de la gobernación bonaerense.

Fue un conflicto de más de un año, que creció en plena pandemia de coronavirus. Y Era por distribución de ayuda alimentaria en los barrios populares de la intendencia.

Esa tensión se replica ahora en niveles nacionales con y contra Zabaleta que promete no dar más planes sociales y lidia con sellos que piden asistencialismo con escaladas amenazantes.

En el caso de Lomas de Zamora, el MTR había cortado el Puente La Noria y produjo varias manifestaciones frente a la municipalidad, otra vez, con quema de cubiertas.

CUBa MTR también impulsó las primeras marchas meses después de que se decretara la cuarentena. «Con hambre no hay cuarentena», fue la consigna con la que salió a la calle en julio de 2020, cuando aún persistían fuertes restricciones a la circulación.

Esa vez fue una manifestación hacia el Ministerio de Desarrollo Social porteño. Pedían «recursos para la apertura de nuevos comedores y aumentar la asistencia alimentaria a todas las familias que necesitan». De la protesta participó el Polo Obrero, agrupación tradicional que suele pagar los platos rotos de los más violentos.

Este jueves Eduardo Belliboni, dirigente del PO que suele combatir irregularidades en las marchas -como el pago por la obligatoriedad de ir o la retención de dinero de planes para movilizar- volvió a marcar sus sospechas hacia «los servicios y el Gobierno», en los incidentes, sin dar más precisiones.

El FOL se despega

Otros agresores que dicen haber identificado en la investigación provienen de FOL, una organización llamada Frente de Organizaciones en Lucha, según le informaron fuentes de la Policía a Clarín y que -aunque salieron a despegarse- fueron protagonistas de incidentes severos. En el origen del caos de este miércoles, FOL, PSTU y parte del MTR ocupaban un mismo espacio.

«Desde el Frente de Organizaciones en Lucha desmentimos las afirmaciones de los medios que en base a fuentes policiales y falsas acusaciones intentan criminalizarnos y responsabilizarnos de acciones de las cuales no fuimos protagonistas«, dijeron desde el FOL en un comunicado tras la gresca.

Volvieron a correrse de los incidentes. «Ante la represión nos retiramos del lugar para proteger a nuestrxs compañerxs y no exponer a nadie», alegaron.

La agrupación acampó desde este miércoles. Y ya había jugado allí con fuego, como postearon en sus redes sociales.

Y tras considerarse difamados apuntaron contra Alberto Fernández. «Hacemos responsable al gobierno Nacional por cualquier medida injustificada que se tome contra nosotrxs», advirtieron, tal vez, proyectando la posibilidad alguna quita de planes sociales a las organizaciones involucradas en la marcha.

El Frente FOL es una de las organizaciones que más marchó en reclamo de planes sociales y reivindicaciones económicas el 2021, en muchas movilizaciones que coparon la 9 de julio con destino a Desarrollo Social). Tan así que fue el sello que encabezó una convocatoria a ese ministerio un día después de la asunción de Zabaleta.

Por los incidentes de este jueves hubo un detenido. Trascendió que es de Monte Grande. No se especificó si abrevaba en alguna de las organizaciones cuestionadas.

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