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CHEMTRAILS

Hola, soy Emilio; algunos dicen que me gusta demasiado hablar, aunque otros se dan cuenta de que también me gusta pensar, y aportar, y compartir. Hoy tuve, una vez más, el “privilegio” de presenciar un Chemtrail sobre mi casa. El privilegio de ver al avión, sin las características que lo identifican, un avión “trucho”, no identificable, sin matrícula rastreable, desprendiendo su carga de veneno y aluminio. “Chem” proviene de Chemical (Químico) y Trail, también del inglés (viaje, huella, camino). Una huella química. Una estela de muerte.

Y, no sé si el lector se ha preguntado… ¿Qué objeto tienen estos chemtrails que podemos ver en fotos en Google, o en la realidad, hoy, sobre las ciudades? Nos van a decir, cuando queramos averiguar, que son estelas de condensación de las turbinas del avión. Sobre mi casa hay un corredor aéreo, es decir, el camino que utilizan todos los aviones que quieren aterrizar en el aeropuerto cercano, cuando se aproximan a tomar pista, o sea, a aterrizar. No les veo esas estelas, solamente veo las estelas del chemtrail, que se mantiene en el cielo.

¿Cómo puede un avión desconocido ir y venir, tranquilamente por el corredor de aterrizaje? ¿Es que el radar de la torre de control del aeropuerto no se da cuenta? ¿O es que tienen órdenes “de arriba” de mirar para otro lado? ¿Un controlador de vuelo… distraído? Es el oficio más estresante que hay, debido al enorme esfuerzo de concentración que requiere debido a su gran responsabilidad. Muy raro… ¿No? Que se distraiga nuestro Intendente, que se distraiga nuestro Gobernador, nuestro Presidente de la Nación… bueno, es comprensible, es gente muy ocupada, haciendo negocios… bueno, disculpen, me confundí… GOBERNANDO.

Estoy acostumbrado a que pasen, a veces vuelos muy bajos, casi podría distinguir las ventanillas, todo el tiempo, en vuelos normales. Pero esta tarde, un avión no identificado, modelo un tanto antiguo, pasó a cierta altura desprendiendo una nube blanca, dejando estelas en el cielo. Ellos siempre hacen esto los días en que no hay viento, o a veces, en la noche.

¿Por qué cuando no hay viento? Para que no se desparrame la estela, para que no la desarme el viento. Esta estela está formada por insecticidas PARA MATAR GENTE como cuando le echamos aerosol a una mosca molesta. O a un mosquito peligroso, no sabemos si tiene Windows original cargado, porque los fabrica Bill Gates y los carga con toda clase de virus a fin de cuando pique a un humano, le transfiera materiales similares a las vacunas, directamente a su torrente sanguíneo.

Si, este buen hijo de su madre, utiliza a los insectos como vectores para transmitir enfermedades como en épocas anteriores que transferían el paludismo y otras. Cualquier método es válido para ELIMINAR GENTE, gente entre la cual estamos usted y yo, y por supuestos, amigos y familia… que utilizan estos “filántropos” que aman a la Humanidad.

¿Insecticidas? Si, hasta se puede sentir el olor, la picazón en la garganta, el dolor de cabeza. ¿Alguno se fijó adonde se han ido las moscas, las hormigas, las abejas? No se las ve, deben estar de vacaciones… junto con los pájaros pequeños. Los gorriones que venían a alborotar mi jardín, hace rato que no vienen. De los cinco teros que custodiaban el terreno de al lado, tan sólo quedan dos; y claro, debe ser que en Argentina todos quieren emigrar a un mejor mundo.

¿Y para qué el polvo de aluminio? Porque coordinadamente, emiten pulsos electromagnéticos dirigidos a la nube de forma de irradiarnos no sólo de costado, sino de arriba, que se reflejan en el aluminio y se dirigen hacia las cabezas de la gente que está por debajo. No les basta con las vacunas, con las antenas de alta frecuencia, usan toda clase de invenciones (para eso utilizan los Think Tanks, tanques de pensamiento) elucubradas por personas (hay que llamarles de alguna forma) que cobran sueldo por pensar cómo hacer para eliminar al resto de la gente. Mercenarios a sueldo pensando en cómo matar a distancia.

Por eso deberíamos protegernos, dentro de nuestras casas (ideal si tenemos techo de chapa) para tratar de atenuar un poco dicha radiación, que es direccional y concentrada por la “nube” en el momento y las horas siguientes al paso del chemtrail.

Estas sustancias no solamente buscan contagiarnos enfermedades sino modificar nuestro sistema inmunológico de manera de debilitarnos frente a cualquier tipo de enfermedad, y si es mortal, mejor.

Estamos en una guerra, donde los que están en inferioridad de condiciones somos nosotros, prácticamente indefensos. La gente no se da cuenta, no despiertan, no entienden que hay que inventar todas las formas que se puedan de defendernos, QUE SON ELLOS Y SUS HIJOS, O NOSOTROS Y NUESTROS HIJOS. ¿Perdonarlos? Ah, sí, cuando me cruce con ellos en la 4ta Dimensión, haré todo el esfuerzo de hacerlo. Pero aquí estamos en la tercera, las 3D, y tenemos dos opciones: o nos dejamos matar como corderos o luchamos con uñas y dientes para combatir contra esto, de la forma que sea, en el momento que sea.

Un viejo dicho rezaba: “En la guerra y en el amor, todo vale”. Bueno, atrevámonos a defendernos y a liquidarlos, pero con amor, mientras murmuramos en voz baja: “Perdónalos Padre, porque no saben lo que hacen”. Sí, claro, que los perdone el Padre, si quiere, allá cuando regresen. Aquí estamos en el mundo material… ¿Qué vamos a hacer? ¿Reclamar nuestro derecho a la vida o dejarnos matar de rodillas? Cada uno tiene su libre albedrío; cada uno tiene su responsabilidad de elegir. Yo ya elegí. Hace rato. ¿Me perdonará el Padre? Bueno, no sé, solamente estoy utilizando el derecho a la defensa propia. Después veremos.

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